Formación On-line
Igualdad y Acoso en el Ámbito Laboral
El objetivo de este curso pretende ofrecer al alumno los conocimientos y la información básica referente a la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral.
Las altas temperaturas que estamos viviendo en Cantabria recuerdan la importancia de prevenir los riesgos derivados del calor en el trabajo.
Conoce qué dice la normativa, qué medidas deben adoptar las empresas y cómo proteger la salud de los trabajadores durante una ola de calor.
Cantabria está viviendo episodios de temperaturas excepcionalmente altas. Aunque nuestra comunidad suele asociarse a un clima templado, las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas, afectando especialmente a quienes desarrollan su trabajo al aire libre o en entornos donde el calor se acumula.
Trabajar bajo temperaturas elevadas no solo reduce el rendimiento y aumenta la fatiga. También incrementa considerablemente el riesgo de sufrir accidentes laborales, deshidratación, agotamiento físico e incluso un golpe de calor, una situación que puede tener consecuencias muy graves si no se actúa con rapidez.
Por este motivo, la prevención frente al calor extremo ha pasado a ocupar un lugar prioritario dentro de la gestión de la Prevención de Riesgos Laborales (PRL). La legislación española obliga a las empresas a evaluar este riesgo y a implantar medidas preventivas adaptadas a las condiciones meteorológicas y a las características de cada puesto de trabajo.
En este artículo te explicamos qué dice la normativa, qué obligaciones tienen las empresas y qué medidas deben aplicarse para proteger la salud de los trabajadores durante los episodios de calor extremo.
Cuando la temperatura ambiental aumenta, el organismo necesita realizar un esfuerzo adicional para mantener una temperatura corporal adecuada. Si el cuerpo no consigue disipar el calor mediante la sudoración y otros mecanismos naturales, comienzan a aparecer síntomas que pueden afectar tanto a la salud como a la seguridad en el trabajo.
El calor excesivo provoca una disminución de la concentración, aumenta la fatiga física y mental y favorece la aparición de errores humanos, lo que incrementa el riesgo de accidentes laborales.
Además, determinadas tareas requieren un importante esfuerzo físico o el uso de equipos de protección individual que dificultan la evaporación del sudor, aumentando todavía más el riesgo.
Los sectores más afectados suelen ser:
Sin embargo, el calor también puede afectar a trabajadores de oficinas, cocinas industriales, naves, talleres o cualquier espacio que no disponga de unas condiciones ambientales adecuadas.
Muchas empresas piensan que únicamente deben actuar cuando se superan determinados grados de temperatura. Sin embargo, la legislación española establece un enfoque mucho más amplio basado en la evaluación del riesgo.
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece la obligación del empresario de garantizar la seguridad y la salud de todos los trabajadores.
Para ello debe:
Este Real Decreto regula las condiciones ambientales en los lugares de trabajo cerrados.
Como referencia establece que la temperatura debe mantenerse entre:
No obstante, estas cifras no son aplicables de forma automática a los trabajos realizados en exteriores, donde el riesgo debe evaluarse considerando múltiples factores.
Tras varios episodios de calor extremo registrados en España, se modificó la normativa para reforzar la protección de los trabajadores expuestos a condiciones meteorológicas adversas.
Actualmente, cuando existan avisos meteorológicos por altas temperaturas y la evaluación de riesgos determine que existe peligro para la salud, la empresa está obligada a adoptar medidas preventivas específicas.
Si el riesgo no puede eliminarse mediante otras medidas organizativas, será necesario incluso adaptar o suspender determinados trabajos.
Esta obligación afecta especialmente a actividades desarrolladas al aire libre.
Los efectos del calor pueden aparecer de forma progresiva. Entre los síntomas iniciales encontramos:
Si la exposición continúa, pueden aparecer problemas mucho más graves:
El golpe de calor constituye una emergencia médica y requiere atención inmediata. Puede producir:
Sin una actuación rápida puede tener consecuencias mortales.
No todos los trabajadores responden igual frente al calor. Existen colectivos especialmente sensibles como:
Estos factores deben tenerse en cuenta dentro de la evaluación de riesgos.
Cada empresa debe adaptar las medidas a su actividad, pero existen una serie de actuaciones recomendadas en prácticamente cualquier sector.
Adaptar los horarios de trabajo: Siempre que sea posible, conviene adelantar el inicio de la jornada para evitar las horas centrales del día, cuando la radiación solar alcanza su máxima intensidad.
Las tareas físicamente más exigentes deberían programarse durante las primeras horas de la mañana.
Incrementar las pausas: Las pausas permiten reducir la carga térmica del organismo. Durante los descansos es recomendable permanecer en zonas frescas, protegidas del sol y correctamente ventiladas.
Garantizar la hidratación: Esperar a tener sed es un error. Los trabajadores deben disponer de agua potable fresca durante toda la jornada y beber pequeñas cantidades con frecuencia.
La hidratación es una de las medidas preventivas más eficaces frente al golpe de calor.
Habilitar zonas de sombra: Cuando los trabajos se desarrollan en exteriores resulta imprescindible disponer de espacios protegidos donde los trabajadores puedan recuperarse del esfuerzo realizado.
Proporcionar ropa adecuada: Siempre que el trabajo lo permita, la ropa debe ser:
Reducir los esfuerzos físicos innecesarios: Siempre que sea posible conviene mecanizar determinadas tareas o repartir las cargas entre varios trabajadores para disminuir el esfuerzo físico.
Informar y formar a los trabajadores: La formación es uno de los pilares fundamentales de la prevención.
Los trabajadores deben saber:
Cuando la Agencia Estatal de Meteorología emite avisos por temperaturas extremas, las empresas deben revisar las condiciones de trabajo previstas para esa jornada.
En función del nivel de riesgo podrán ser necesarias medidas como:
La prevención debe adaptarse a cada situación concreta y no limitarse a aplicar siempre las mismas medidas.
No cumplir con las obligaciones preventivas puede tener consecuencias importantes. Entre ellas destacan:
Además, un accidente relacionado con el calor puede afectar gravemente a la imagen de la empresa y generar importantes costes derivados del absentismo y la pérdida de productividad.
La normativa no solo exige implantar medidas técnicas. También obliga a proporcionar formación suficiente y adecuada a los trabajadores.
Cuando el personal conoce los riesgos derivados del calor extremo, sabe identificar los primeros síntomas y conoce cómo actuar, la probabilidad de sufrir un accidente disminuye considerablemente.
La formación debe adaptarse al puesto de trabajo y actualizarse periódicamente, especialmente en aquellos sectores donde las condiciones meteorológicas cambian con frecuencia.
Las altas temperaturas ya forman parte de la realidad de muchas empresas en Cantabria. Las olas de calor no son situaciones excepcionales, sino episodios cada vez más habituales que obligan a adaptar la organización del trabajo.
Evaluar correctamente los riesgos, formar a los trabajadores e implantar medidas preventivas no solo permite cumplir con la legislación vigente, sino que protege la salud de las personas y mejora la seguridad de toda la organización.
La prevención siempre será la mejor inversión.
Si necesitas asesoramiento o buscas formación para tu equipo, estaremos encantados de ayudarte.
Dependerá de la evaluación de riesgos y de las condiciones meteorológicas. Si existe un riesgo para la salud, la empresa debe adaptar la organización del trabajo.
No. La legislación obliga a evaluar el riesgo teniendo en cuenta la temperatura, la humedad, la radiación solar, el esfuerzo físico y otros factores.
La empresa debe garantizar que los trabajadores dispongan de agua potable suficiente cuando exista riesgo por calor.
Principalmente construcción, metal, agricultura, mantenimiento, logística, jardinería, limpieza viaria, obras públicas e industria, aunque cualquier actividad puede verse afectada si las condiciones ambientales son desfavorables.
Debe trasladarse inmediatamente a una zona fresca, aflojar la ropa, enfriar su cuerpo con agua o paños húmedos y avisar de forma urgente a los servicios sanitarios si presenta pérdida de conciencia, confusión o dificultad para responder.
El objetivo de este curso pretende ofrecer al alumno los conocimientos y la información básica referente a la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral.
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